A lo largo y ancho del mundo culinario, pero también en otros aspectos que pueden ser de especial relevancia, se nos inculcan una serie de mitos que es necesario desmentir.

Ya sea porque no ha habido una base científica que lo corrobore o por mera desinformación, uno de los consejos a la hora de freír suele ser el de no hacerlo con Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE).

Así, aunque sea uno de los baluartes de la Dieta Mediterránea y se considere uno de los alimentos más saludables, hay veces que se suele pensar que su uso recomendado es únicamente en crudo, debido a la potencia de su sabor.

Para ello, a la hora de freír se suele optar por aceites de oliva que puedan ser considerados más económicos, o aceites de otro tipo, como el de girasol.

Para argumentar esto, lo que se tiende a decir es que el aceite de oliva se quema a una temperatura que otros aceites, liberando diferentes compuestos químicos que son tóxicos. Si bien es cierto que esta argumentación puede tener una base (para lo cual luego os daremos importantes consejos para freír con este rico aceite), el resto de aceites también liberan químicos, ¡incluso más!

Una vez sabido esto, os vamos a dar una serie de razones por las que freír con AOVE y, sobre todo, consejos sobre cómo se debe de hacer, de forma adecuada. Os recordamos que, en Olivaria, producimos AOVE de gran calidad, ¡consulta nuestros aceites de oliva!

Razones para Freír con AOVE

En primer lugar, os vamos a mostrar las diferentes razones por las que freír con AOVE puede ser mejor que con otro tipo de aceites.

Estabilidad frente a Altas Temperaturas

¡Como lo oyes! Uno de los falsos mitos sobre el AOVE es que, a altas temperaturas, es un aceite menos estable que otros, lo que le hace perder sus propiedades organolépticas. Nada más lejos que la realidad. El AOVE, debido a ácidos grasos como el oleico, es mucho más apropiado, si no se quiere perder estas propiedades.

Todo ello, unido a que es muy rico en vitamina E y polifenoles, siendo muchos antioxidantes, hace que no produzca elementos tóxicos al freír, siempre y cuando se haga de manera adecuada.

Por el contrario, el aceite de girasol es mucho más inestable, liberando polímeros muy parecidos a las grasas saturadas, conforme se aumenta la temperatura. Es ésa la razón por la cual, si se utiliza aceite de girasol para freír, no se debe re reutilizar.

Más Económico para Freír

Seguro que te ha sorprendido esta afirmación, ¡pero si el aceite de girasol es más barato! Sí, lo es, pero cuando se fríe, su uso no es precisamente el mismo. Por un lado, pensemos en a la cantidad de aceite.

El aceite de oliva, al aplicarse calor, aumenta su volumen, mientras que el de girasol no lo hace. Es decir, se necesita menos cantidad de aceite para freír la misma cantidad de comida. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el aceite de oliva es reutilizable, mientras que el de girasol no. Esto implica que la misma cantidad de aceite se puede dar por varios usos y gastarás mucha menos cantidad.

Haz la cuenta y verás que, al final, el aceite de oliva y, especialmente el AOVE, te puede salir a mucho mejor precio.

Sabor de los alimentos freídos con AOVE

Otro aspecto muy interesante de por qué se debe freír con aceite de oliva es que no impregnan el alimento que se fríe. Así, se forma una fina película alrededor del alimento, mucho menos que con otros aceites.

Todo ello, gracias a la estabilidad del este aceite a altas temperaturas, como hemos mencionado anteriormente. ¿El resultado? Le aceite no penetra tanto en el alimento y, por lo tanto, sigue manteniendo su sabor natural.

Consejos para freír con AOVE

Ahora que hemos visto las razones por las que freír con AOVE, os vamos a dar una serie de consejos para cocinar con este manjar de nuestra gastronomía.

¿Qué freír con AOVE?

Hay numerosos alimentos que podemos freír con aceite de oliva virgen extra y que además potencian enormemente su sabor, como por ejemplo sucede en el caso de los pescados y carnes rebozadas. De la misma manera, es ideal para hacer frituras de verduras y hortalizas. También es aconsejable para freír alimentos como los huevos.

Temperatura de humeo

Si bien es cierto que el aceite de oliva es más estable a altas temperaturas, podríamos no cocinar de forma adecuada si quemamos el aceite. Para ello, hay que echar los alimentos a la sartén, antes de que salga humo, momento en el que habría que desechar el aceite porque desprende toxinas, como el benzopireno. ¿Y cómo saber que se llega a ese punto? Puedes echar, por ejemplo, una miga de pan en la sartén. Cuando empiecen a salir burbujas, será el momento indicado para introducir los alimentos.

Reutilización de AOVE para freír

A diferencia del aceite de girasol, el aceite de oliva se puede reutilizar varias veces, ¿pero cuántas? Para no perder ninguna de sus propiedades, puedes llegar a reutilizarlo 2-3 veces, como máximo. Recuerda filtrar el aceite usado previamente y así no guardar restos de otras frituras que hagan perder su calidad. Si el aceite resultante está muy oscuro o no presenta la fluidez adecuada, mejor utilizar nuevo.

Con estos consejos, seguro que las frituras que realices quedarán exquisitas. Como puedes ver, los mitos culinarios son solo eso, mitos. Tenlo en cuenta y, si antes no lo hacías, empieza a freír con aceite de oliva, ¡notarás la diferencia!