En esta ocasión, hablamos de una de las etapas más importantes del ciclo de vida de un olivo. La floración del olivo, así como las circunstancias en las que ocurre este proceso, determinan la obtención y la calidad del aceite de oliva virgen extra.

Se trata de un momento tan crucial, que lo que ocurre durante los meses previos a que las flores del olivo se abran por primera vez, puede llegar a influir incluso en el precio del aceite. Hablamos de un proceso relativamente corto, que dependerás de las temperaturas del momento en el que se abren las primeras flores.

Por eso, es importante conocer la mejor época en la que se produce y que factores pueden afectar a que este proceso se adelante o se retrase. Os animamos a descubrir con vuestros propios ojos, cómo florecen los olivos y ver de cerca lo preciosa que es su flor, la cual es conocida comúnmente como rapa o esquimo.

Gracias a la privilegiada ubicación de la finca de Olivaria, en pleno centro de Aragón, se consigue que la floración se produzca en un entorno único y muy favorable para la obtención de un AOVE ecológico de gran calidad.

¿Cuándo es la mejor época para ver la floración de los olivos?

La floración es el proceso de reproducción, en el que la planta es fecundada y se obtienen los nuevos frutos. Se caracteriza por su disposición en racimos con grandes cantidades de flores, aunque solo un pequeño porcentaje de estas se convierten en aceitunas.

Las flores del olivo suelen abrirse cuando la temperatura media diaria supera los 18ºC. En Olivaria, debido a las condiciones climatológicas y a la ubicación, la primera floración generalmente ocurre a finales de marzo. Aunque si quieres presenciar este proceso en su mayor esplendor, es recomendable esperar a los meses de abril y mayo.

En general, la mejor época para ver los olivos floreciendo suele ser a finales de abril o principios de mayo. A partir del mes de junio, ya se pueden distinguir las pequeñas aceitunas comenzando a formarse. No es hasta los meses posteriores, cuando la oliva comienza a ganar tamaño y adquiere un color más oscuro.

Las flores del olivo terminan de formarse una vez se produce la polinización y los pétalos se desprenden. Es entonces cuando el fruto comienza a crecer y a madurar, obteniéndose la aceituna. Para obtener un buen Aceite de Oliva Virgen Extra, es necesario recoger los frutos buenos en el momento más óptimo de maduración.

Factores que influyen en la floración del olivo

La época en la que florecen los olivos depende principalmente de dos factores. El primer aspecto que se debe tener en cuenta, son las temperaturas de los meses anteriores a la floración. Es por esto, que la ubicación y la climatología afectan directamente a este proceso.

Las altas temperaturas de los meses de marzo y abril pueden causar que este proceso se adelante. Del mismo modo, si las temperaturas de los meses anteriores son bajas, la época en la que el olivo comienza a florecer se retrasa.

Debido a las temperaturas, este proceso no se produce de forma uniforme en toda la península, sino que varía dependiendo la región de cultivo. La climatología durante la época de floración de los olivos, condiciona cada año la calidad de la aceituna y por lo tanto la del aceite de oliva que se obtiene.

Aunque con menor influencia que el aspecto anterior, la floración de los olivos también dependerá de las distintas variedades de aceituna y los tipos de olivo. Algunas variedades florecen antes, mientras que variedades como la Arbequina son de floración media. El cultivo de olivos, también cuenta con distintos tipos de variedades como los auto-fértiles o los auto-estériles.

Cada año, conforme se acerca la época de floración de los olivos, los olivareros observan el tiempo y trabajan duro para poder ofrecer un zumo de aceituna de calidad. No perdáis la oportunidad de presenciar como estas flores tiñen de blanco y amarillo los campos de cultivos de olivos.