Hoy queremos tratar un tema más didáctico de lo habitual. Como bien sabéis, el aceite de oliva es un producto que despierta curiosidad a propios y extraños. Así, una de las dudas que se suelen consultar, tiene que ver con la densidad del aceite de oliva.

No en vano, es una de las curiosidades que nos surgen desde pequeños. Seguro que recuerdas los primeros experimentos en el colegio, donde mezclabas aceite y agua y veías cómo, poco a poco, se separaban ambos líquidos. ¡Era la mejor manera de descubrir lo que era la densidad!

Importancia de la densidad en una aceite de oliva

En el mundo del aceite de oliva, el tema de la densidad no es baladí. Así, es una de las cualidades que se tienen en cuenta para determinar si un aceite de oliva es de calidad o no, puesto que en el proceso de elaboración, se pueden incluir otras sustancias que modifican la densidad, como agua o sedimentos. Por eso, el aceite de oliva más puro, como es el extra, presenta una mayor densidad que uno que no lo es.

¿Qué densidad tiene en el aceite de oliva?

Ahora, llegamos a la pregunta del millón: ¿cuál es la densidad del aceite de oliva? Pues bien, debe de ser de entre 0,913 y 0,916 Kg/litro. A la hora de medir dicha densidad, tiene que realizarse a una temperatura determinada de 16ºC, ya que es su temperatura óptima.

Así, la densidad del aceite de oliva puede variar en función de la temperatura. Por ejemplo, si aumenta, la densidad es menor. Lo puedes comprobar fácilmente al cocinar. En cuanto la sartén se calienta, puedes ver fácilmente como el aceite se extiende y se hace “más líquido”.

Incluso es probable que, según donde esté almacenado el aceite de oliva, pueda ser menos denso en los meses de verano. Por eso, se recomienda que se almacene en un sitio cerrado y que no le de la luz, con el objetivo de que no pierda consistencia y conserve sus propiedades perfectamente.

Si nos centramos en el aceite de oliva, la diferencia en la densidad puede depender también por la variedad de la aceituna y, como hemos adelantado, por el proceso de elaboración. Cuando se recolecta y tritura la aceituna, además del propio aceite, también hay agua. Para que la densidad sea la adecuada, hay que separar ambos líquidos, puesto que el agua pesa más, como bien sabéis, al ser de 1 Kg/litro.

La densidad del aceite de oliva, en comparación con otros aceites vegetales

Vale, ya sabemos cuál es la densidad del aceite de oliva, ¿pero es más denso que otros aceites vegetales? La realidad es que el aceite de oliva es de los menos densos que existen.

Para que veáis un poco la diferencia, el aceite de girasol, otro de los aceites más utilizados en nuestra gastronomía, tiene una densidad que oscila entre los 0,918 y 0,913 Kg/litro. Otros aceites, como el de soja, tiene una densidad que oscila entre los 0,919 y 0,925 Kg/litro.

Si hablamos de aceites vegetales menos densos que el de oliva, el aceite de palma está entre los 0,891 y 0,899 Kg/litro, mientras que algunas variedades del aceite de colza pueden estar en 0,91 Kg/litro.

Con todo ello, ya podéis ver que la densidad de los aceites vegetales es una de las cuestiones más importantes, ¡y más en el caso de los aceites de oliva! Ya veis que la recolecta y el correcto tratamiento, hace que la densidad sea más o menos adecuada. Recuerda que, en Olivaria, puedes encontrar diferentes aceites de oliva virgen extra donde cuidamos, hasta el más mínimo detalle para conseguir el mejor producto.