Hace no mucho, el aceite de oliva era un producto con buena reputación, pero que quizás no se le daba la importancia que requería. Tenía un papel secundario, como acompañante de ciertos alimentos, y poco más.

Sin embargo, poco a poco se ha creado una curiosidad sobre este maravilloso producto, que va mucho más allá de sus beneficios para la salud y que se centra en la potencia de su sabor. Es lo que mejor caracteriza al aceite de oliva, sobre todo al Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE).

Tal es así que cada vez más gente opta por saber más sobre este alimento, sus cualidades y diferencias, para poder degustarlo al máximo. Precisamente, hoy os queremos hablar sobre una de las especialidades que trabajamos en nuestra finca, donde todo aquel que pasa acaba descubriendo un poco más su sabor. Efectivamente, estamos hablando de las catas de aceite de oliva.

Aquí, os vamos a enseñar cómo se realizar una cata de aceite y los diferentes pasos que hay que seguir. Si tú también quieres disfrutarlo, recuerda que en Olivaria organizamos catas de aceite y rutas de oleoturismo, ¡consúltanos!

Cómo se cata el aceite de oliva

Ahora, nos vamos a centrar en los diferentes pasos que se siguen para poder catar un aceite de oliva. Sin lugar a dudas, se tata de una experiencia única que os vamos a desgranar y que servirá para apreciarlo, a través de diferentes sentidos.

Normalmente, en una cata el aceite de oliva se sirve en pequeños vasos. En este sentido, existe la opción de servir en vaso opaco, para que el color no condicione la cata, como puede suceder en una cata profesional mientras que, en un vaso transparente, también se analiza el color del aceite, ¡depende de gustos!

De la misma manera, se suelen servir una cantidad de unas 3 cucharadas soperas por vaso, siendo tapado con un cristal, a unos 28º C, para que mantenga todas sus propiedades.

Proceso de la cata de aceite

Como si de un ritual se tratara, existe un proceso para la cata del aceite y que nos sirve para diseccionar, con nuestros sentidos, tremendo manjar, ¡vamos a verlo!

El aceite de oliva al olfato

Primero, con nuestras propias manos, calentamos un poco el vaso, con unos pequeños giros. Posteriormente, se acerca el vaso a la nariz para inspirar con la nariz, pudiendo captar así la mayor intensidad del aceite de oliva. Gracias a la potencia del aceite de oliva y este proceso, se pueden captar diferentes aromas presentes en el aceite de oliva.

El sabor del aceite de oliva

Ahora, ¡toca probarlo! Para ello, es necesario dejar en boca el aceite de oliva durante unos segundos, con la boca totalmente cerrarla y que así se caliente, con el objetivo de potenciar su sabor. Luego, se realizan varias aspiraciones para salivar, para así conseguir encontrar nuevos matices al sabor del aceite.

Gusto del paladar

Con el aceite de oliva en boca, también hay que valorar su densidad, su cuerpo. Esta sensación también hay que considerarla tras la cata, con el fin de descubrir la textura final en el paladar.

Como ves, esto es una cata de aceite de oliva clásica, pero en nuestra finca le damos un “plus” muy especial, como es el maridaje, ¡como lo oyes!

Maridaje del aceite de oliva

Al igual que sucede en el mundo del vino, no sirve de nada conocer y apreciar los sabores y aromas de un producto, si no sabes con qué puede hilar mejor, ¿verdad? Por eso, en Olivaria incluimos el maridaje, como una parte esencial de la cata.

Por eso, dentro de este proceso, la cata la realizamos con diversos alimentos, con el fin de ver como se pueden potenciar los saberos de productos típicos.

En este caso, el maridaje que realizamos se basa en la cata con pan y vino, además de otros alimentos tan deliciosos, como el jamón, el queso o las almendras.

Sin lugar a dudas, podrás comprobar la importancia y la diferenciación de distintos tipos de aceites de oliva, pudiendo descubrir nuevas sensaciones. ¿A que ahora apetece hacer una catea de aceite?