Seguro que habéis oído muchas veces que la dieta mediterránea es una de las más saludables del mundo, ¡y es cierto! Hay que reconocer que tenemos la suerte de tener alimentos increíblemente sanos y sabrosos, al mismo tiempo.

La dieta mediterránea supone uno de los mayores legados culturales de nuestra tierra. Un legado que, en los últimos años, se ha visto deteriorado por la inmersión de la comida basura, así como los alimentos de índole industrial.

Como bien sabéis, alimentos como pescados o el AOVE, son referentes en este tipo de dieta. En este post, os hablamos de todos ellos.

Por ello, en este artículo nos queremos centrar en los beneficios de la dieta mediterránea y en todos aquellos aspectos que nos permiten tener una vida más saludable.

La Dieta Mediterránea y sus Principales Beneficios

Como su propio nombre indica, la dieta mediterránea corresponde a aquella que se ha dado tradicionalmente en los países del arco mediterráneo. Está basado en una cocina tradicional, con recursos obtenidos de la zona. Así, entre los cultivos destacan los de trigo, la vid o el olivo, por ejemplo.

La alimentación mediterránea también consiste en el pescado azul, el uso de leche y sus derivados, frutos secos, legumbres o animales como pollo y pavo. Ahora bien, desde hace mucho tiempo, una de las principales características que describen la dieta mediterránea es que aúna un gran equilibrio nutricional.

Por eso, la dieta mediterránea está considerada como una de las más saludables. La documentación sobre sus beneficios así lo acredita. Solo hay que ver la ingente cantidad de artículos académicos que se encargan de corroborarlo.

Sin ir más lejos, en 2020 se llegaron a publicar más de 1.000 artículos académicos en Pubmed que trataban, de una forma u otra, este tema.

Disminución de Enfermedades Cardiovasculares

Una de las características de la dieta mediterránea es el elevado contenido en grasas saludables de sus alimentos. Ya sea por las grasas de origen vegetal, donde sobresalen las del AOVE, como por las provenientes del pescado azul, ambas ayudan a evitar ciertas enfermedades cardiovasculares.

Diversos estudios, como este que os mostramos de la Fundación Española del Corazón, afirman que el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular se puede reducir en un 30% gracias a la dieta mediterránea. Además, las probabilidades de sufrir una patología cardiovascular disminuyen en un 70%.

Reducción de la Obesidad

Siempre se ha dicho que la dieta mediterránea es de una calidad muy elevada, no solo por sus alimentos, sino por la preparación de los mismos. Sus alimentos son bajos en grasas saturadas y en colesterol “del malo”. Por ello, una persona que se adhiera a esta dieta tiene menos probabilidad de padecer obesidad.

Antes, hemos comentado que la irrupción de hábitos menos saludables podían estar detrás del aumento de la obesidad. Buena prueba de ello son los estudios sobre obesidad infantil, donde se evalúan los cambios producidos al adherirse a la dieta mediterránea. Por ejemplo, este estudio muestra que el 73,1% de los niños dejaron de ser obesos tras la implantación de una dieta mediterránea tradicional.

Ventaja frente al Deterioro Cognitivo

Muchas veces se dice que la dieta mediterránea hace que el deterioro cognitivo sea mucho más lento. Es decir, que con el paso del tiempo, las personas puedan seguir gozando de una buena salud cerebral, y que no padezcan enfermedades vinculadas a la misma, como el Alzheimer. Los componentes que están detrás de este beneficio son las vitaminas y minerales o el Omega 3, entre otros.

Un estudio publicado en Neurology consistió en un análisis a personas de en torno a 70 años que no habían padecido ningún tipo de demencia, a los cuales se les realizó una Resonancia Magnético Nuclear (RMN) cerebral y se dividió en personas que seguían una dieta mediterránea y aquellas que no lo hacen.

A los 3 años, se pudo ver que las personas que seguían la dieta mediterránea tuvieron una variación del 0,5% del volumen cerebral total, el cual es relativo al deterioro cognitivo, la mitad del deterioro que se suele sufrir en el envejecimiento normal.

Reducción de la Diabetes

Otra de las principales características de la dieta mediterránea es que sus alimentos no tienen altas cantidades de azúcar. De la misma forma, esta dieta reniega del abuso de carnes y otros productos procesados y apuesta por el consumo de productos de la tierra, haciendo especial énfasis en el consumo de un aceite de oliva virgen extra de gran calidad.
Es todo lo contrario a los alimentos que suelen ingerir personas que luego padecen diabetes, en especial la de Tipo 2.

Efectivamente, una persona que sigue una dieta mediterránea tiene una menor probabilidad de sufrir diabetes. Estudios como el publicado por el Women’s Health Study, sobre mujeres del sector sanitario, determinó que aquellas mujeres que seguían una dieta similar a la mediterránea tienen un 30% menor de riesgo de padecer diabetes.

Menor Riesgo de Padecer Cáncer

En los países mediterráneos, la esperanza de vida suele ser mayor, con respecto a otros países, como Estados Unidos o el norte de Europa, gracias a una menor tasa de mortalidad por cáncer. En este sentido, se apunta directamente a la dieta como uno de los posibles factores de este hecho.

Si nos centramos en tipos de cáncer particulares, muchos estudios han incidido en el valor de la dieta mediterránea para reducir el riesgo de padecer cáncer de mama. Estudios como éste, realizado por la investigadora Marina Pollán, determina que puede llegar a reducir el riesgo hasta en un 30%.

Como podéis ver, todos los beneficios relacionados con la dieta mediterránea que hemos mencionado son de una gran importancia. No cabe la menor duda de que la dieta mediterránea, incide de manera positiva en nuestra salud y en múltiples aspectos.